EXTINTO PEZ SIERRA


Misión Tiburón

CONSERVACIÓN DEL EXTINTO PEZ SIERRA (Pristis sp.) EN COSTA RICA

Comunes hasta hace algunas décadas en bahías, esteros, manglares y ríos de mares tropicales y subtropicales, en la actualidad los peces sierra (Pristidae) están declarados especies en Peligro Crítico de Extinción según la UICN (Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza), cuyo comercio es prohibido a nivel internacional (incluidos en el Apéndice I de la Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestres, CITES). Incluso la UICN cataloga a los peces sierra como los elasmobranquios con los mayores declives poblaciones en todo el mundo, consecuencia principalmente de la sobrepesca (dirigida e incidental) y la degradación de hábitat.

Los peces sierra habitan fondos lodosos y arenosos, siendo uno de los pocos elasmobranquios eurihalinos capaces de tolerar cambios de salinidad y habitar aguas que no son completamente marinas. Los peces sierra son encontrados sobretodo en aguas costeras de poca profundidad, que los protegen de depredadores como los tiburones toro (Carcharhinus leucas) y cocodrilos. Sin embargo, se han encontrado peces sierra a más de 100 de profundidad (Poulakis and Seitz 2004).  Similar a otros elasmobranquios los peces sierra poseen una estrategia reproductiva que incluye la producción de pocas crías, un crecimiento lento y una tardía talla de primera madurez sexual. Estas características vuelven a sus poblaciones muy vulnerables a acciones antropogénicos como la pesca, degradación de hábitat y contaminación marina (Simpfendorfer 2008).

Muy poco es conocido sobre estas especies en Centroamérica, ya que al igual que en otros lugares del mundo, sus poblaciones han sido muy impactadas sin poder ser estudiadas. La mayoría de información de peces sierra de la región, proviene de las investigaciones realizadas por Thorson en los años 70-80, quien estudió la saludable población que habitó el Río San Juan–Lago de Nicaragua (Thorson et al. 1966, Thorson 1973, 1982) hasta inicios de los setenta, década en que inicia la pesquería dirigida a la especie. Thorson (1982) reporta que entre 1970-1975 fueron descargados más de 100.000 peces sierra provenientes del Río San Juan–Lago de Nicaragua, llevando al colapso a la población a inicios de los ochenta. En la actualidad la población sigue sin recuperarse y las capturas de estas especies son extremadamente raras en toda la región Centroamericana y del Caribe.   Así lo concluye el último informe del Grupo Especialista de Peces Sierra de la UICN, donde se afirma que el estado de las especies Pristis sp. en la región es muy poco comprendido por lo que es considerado un tema de vital importancia para su conservación (Harrison & Dulvy 2014).

Para Centroamérica y el Caribe, incluidas aguas costarricenses se reporta la presencia de peces sierra tanto en el Pacífico como en el Caribe, posiblemente Pristis pristis y P. pectinata. En un estudio reciente Faria et al. (2013) demostraron que la taxonomía de Pristidae necesita modificaciones. De hecho, los autores describieron como tres especies, a saber Pristis pristis, P. microdon and P. perotteti, corresponden a una única especie: Pristis pristis.Así mismo, según Harrison & Dulvy (2014), los reportes de Pristis pectinata en todo el Pacífico Este Tropical (PET) fueron erróneos, de hecho esta especie en Centroamérica estaría presente solo en el litoral Atlántico. En cuanto al área del PET, el tamaño poblacional para P. pristis es desconocido y no hay ninguna tendencia en cuanto a abundancia, su critico estado poblacional es inferido exclusivamente de reportes de sus capturas. Debido a lo anterior, investigación científica sobre la especie resulta de prioritaria importancia para la región.

Además, según el Grupo Especialista de Peces Sierra de la UICN (Harrison & Dulvy 2014) la recuperación efectiva de estas especies dependerá del mejoramiento de sus políticas de protección para prevenir la pesca dirigida y la incidental, y fomentar la protección de sus hábitats críticos, para lo cual es necesario implementar medidas de conservación y establecer programas de educación comunitarios.

Debido a lo anterior, en el 2014 Misión Tiburón inició este proyecto, con el fin de recopilar Conocimiento Ecológico Tradicional (CET) sobre los peces sierra e identificar posibles hábitats críticos para su conservación. Paralelo al proyecto de investigación se desarrolla un programa de educación ambiental, enfocado en comunidades donde se han reportado las más recientes capturas.